“Los hijos desamparados de Bukowski” visitan el teatro del CCU

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Imagen de JAcqueline Islas

 

La soledad de dos jóvenes artistas alcohólicos tratando de sobrevivir con la carga de sus decisiones y el sufrimiento que implica el sacrificar los ideales, son dos de los temas que la obra Los hijos desamparados de Bukowski, del dramaturgo Carlos Canales, coloca en el escenario del Teatro del Complejo Cultural Universitario.

Para lograrlo dos actores en escena dialogan sobre las consecuencias de sus decisiones e invitan al espectador a sufrir con ellos las penas que estas atraen. Por momentos lenta y por otros excitante, Los hijos desamparados es una muestra de la calidad actoral de la Compañía Titular de Teatro BUAP CCU a la hora de abordar temas escabrosos propios de la dramaturgia de Carlos Canales.

La historia de los borrachines

La pintura de Henry y la danza de Wanda se unen en un apartamento desordenado, en que botellas de alcohol y muebles viejos muestran el caos en las vidas de “Los hijos desamparados de Bukowski”.

Con el fin de platicar del montaje que tendrá una segunda presentación el día 20 de febrero, Giovanna O. Cué (en el papel de Wanda) y Kevin Carlock (intérprete de Henry), hablan de su trabajo en el escenario, las dificultades que enfrentan los artistas y la labor de la Compañía Titular de Teatro BUAP CCU: “El montaje Los hijos desamparados de Bukowski fue un proceso largo, primeramente implicó conocer a Bukowski, tanto en la literatura como en imágenes. Eso fue de la mano del dramaturgo puertorriqueño Carlos Canales que nos dio la oportunidad de adaptarlo nuestro contexto. La obra habla de dos alcohólicos que no son los clásicos borrachines de esquina, ya que Bukoswki era un bebedor productivo que aportó mucho a la cultura“.

“En el texto original había algunas cosas con varios localismos, como el béisbol que es muy popular en la isla”, comenta Kevin Carlock.

“Tuvimos la oportunidad de platicar con él para aclarar algunas dudas que nos quedaban sueltas y entenderlas en nuestro contexto mexicano. También la directora de la compañía, la Doctora Magdalena, nos ayudó en la dirección del trabajo físico”, añade la joven actriz Giovanna Cué.

En lo referente a las dificultades que enfrentan los personajes y a las similitudes que viven los artistas en México respondió Kevin: “Es un conflicto que no es propios de los artistas, sabemos de ingenieros y abogados que no ejercen y deben hacer otras cosas para sobrevivir”.

“Además México no es de los países más afortunados para dedicarte al arte. Hay poco apoyo del gobierno. En otros países, ser parte de una compañía independiente te puede dar para sobrevivir. Además los mexicanos no estamos acostumbrados a pagar por ver arte; quieren que se lo regalen, y sí, es un regalo del alma del artista. pero tenemos que comer”, remata Giovanna.

No se ha dignificado nuestra labor, no entienden que (ser artista) es una carrera profesional con nivel de licenciatura.

Respeto al trabajo en Puebla detallan: “Estamos en una compañía donde nos valoran. En estos momentos es posible tener eventos buenos en Puebla con foros de calidad. Estamos redimiendo el trabajo teatral con equipo y medios”.

Finalmente Kevin y Giovanna compartieron sus próximos trabajos en el Complejo Cultural Universitario: “Tenemos otra función de los Hijos desamparados de Bukowski el martes 20 de febrero a las 18 horas como parte del programa de martes de teatro del CCU BUAP. Y el 27 estrenamos El insólito caso del señor Morton de Martín Zapata a la misma hora, con la participación completa de la Compañía con el grupo de becarios”.

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