Bomba ciclónica deja en Florida lluvia de iguanas, y manatíes refugiados

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El huracán invernal Grayson, que llegó a las costas del sureste de Estados Unidos este miércoles, y que se convirtió en una bomba ciclónica durante la madrugada del jueves, ha generado nevadas, ventarrones y descensos en la temperatura de hasta menos 37 grados que están trastornando la vida de todos los habitantes de más de trece estados, incluyendo a miles de animales de muy diversas especies, algunas de las cuales no esperábamos ver relacionadas con fríos de tales magnitudes, como tiburones, tortugas, manatíes e iguanas verdes.

Anualmente, las migraciones de manatíes hacen un alto en Florida durante el mes de enero para que las hembras de esta especie en peligro de extinción puedan dar a luz a sus delicadas crías. Sin lideres establecidos, los usualmente solitarios manatíes , hacen una especie de pacto en el que viajan juntos, se abrazan y se dan topetazos amistosos para entrar en calor mientras buscan aguas templadas y seguras. Este 2018, los inusuales fríos que están azotando a Florida hicieron que cientos de manatíes prefirieran refugiarse en los cálidos canales de desagüe de la planta de electricidad de la compañía FPL en West Palm Beach a quedarse en las decenas de parques ambientales que existen para su cuidado y para el goce de los turistas que tradicionalmente acuden a verlos. Las autoridades ya están vigilando que los -más abrazados que nunca- mamíferos marinos sean respetados en este inesperado refugio y en todo otro lugar en donde el frío los haya varado, sin embargo el fuerte estrés que este cambio climático les ha generado los hace muy vulnerables.

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El evento más notorio que el frío ocasionó fue sin duda la lluvia de iguanas que se dio por la mañana del jueves, cuando el calor bajó y cientos de estos reptiles cayeron petrificados de los árboles en los que habitan porque su sangre fría no les permite regular su temperatura corporal y su movilidad se pierde conforme la temperatura ambiental desciende. En cuestión de minutos el suceso inundó las redes sociales y los post sobre el tema, como el del periodista Frank Cerabino del Palm Beach Post –quien mostró a una iguana congelada al lado de su piscina, y por la tarde subió otra foto de la misma iguana que con el calor de la tarde recuperó la movilidad y corrió a guarecerse entre los arbustos- se volvieron virales, junto con las fotografía de decenas tortugas igualmente petrificadas que estaban siendo recogidas de los caminos por las autoridades y muchos voluntarios que las llevaron a centros de rescate en donde se les puso en agua tibia para salvarlas.

 

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Aunque son muy serios el riesgo y el sufrimiento que están viviendo las tortugas, iguanas y manatíes ante el gélido clima, lo que están pasando no es tan duro como lo que está ocurriendo con los tiburones. Siendo un animal muy codiciado por su carne y dientes, los tiburones se encuentran entre las especies más amenazadas de los mares, un hecho que no es suficientemente atendido porque la cultura popular los ha pintado como asesinos despiadados que no merecen la compasión de las personas; y ahora que este ciclón invernal golpeó las aguas en las que habitan, pocos han sido los medios que han hablado de que decenas de tiburones muertos por congelamiento llegaron a las costas.

Se pronostica que la bombogénesis (nombre técnico de este fenómeno meteorológico que ocurre cuando la presión central de un de baja presión desciende rápidamente -al menos 24 milibares en un período de 24 horas-) que está golpeando al norte del continente estará en su punto más álgido todo este sábado y declinará a partir del lunes, lo cual permitirá que la mayoría de las tortugas, iguanas y manatíes se salven, pero el duro episodio que vivieron ellos y otros miles de animales domésticos y silvestres, y miles de personas, es el signo de algo mucho más grave: este fenómeno natural en concreto no es tan extraordinario como podría pensarse, pero su extensión y efectos sí son más amplios de lo que tendrían que ser si la devastación de la naturaleza y el consecuente cambio climático no estuviesen causando estragos en muchos y muy diversos sistemas relacionados que generan complicaciones para las que no existe preparación gubernamental porque no hay una verdadera aceptación publica de que estas catástrofes son la realidad que el planeta va a ver cada vez más.

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