Ejército cerca Comandancia de Atlixco para evitar rescate del CJNG

atlixco27noviembre

Alrededor de las 3 de la tarde de este lunes 27 de noviembre, un impactante convoy con elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Policía Federal arribó a la Comisaria Municipal de Atlixco (el recién remodelado C4 ubicado a los extremos de las colonias El Carmen y La Carolina) y tomó el mando de la misma para implementar un “protocolo de seguridad perimetral” que se extendió a dos cuadras a la redonda y que fue tan estricto que evacuó al personal de las dependencias municipales de la zona e impidió a los vecinos de los edificios cercanos ingresar a sus viviendas por aproximadamente tres horas y media.

El Director General de Seguridad Pública y Gobernanza de Atlixco, Javier Machuca Vargas, afirmó en una entrevista, realizada a las 8:30 pm de ese mismo día por el medio atlixquense STV Puebla, que el operativo fue una acción conjunta -entre el ejercito, la fiscalía del estado y la policía municipal- planeada a partir de un trabajo de inteligencia que estaba dando seguimiento al automóvil en él cual viajaban cuatro sujetos provenientes de Jalisco y Michoacán (y que, según los informes, ya tenían algo de actividad en la zona conurbada) que se presume son miembros del crimen organizado y que al momento de su arresto -cerca del rastro municipal- llevaban con ellos armas calibre 9 milímetros, esposas, drogas del tipo denominado comúnmente como piedra y armas que producen descargas eléctricas.

Esta detención y las aparatosas acciones mediante las cuales las autoridades aislaron a los consignados, se inscriben dentro de un intrincado y violento marco de enfrentamientos entre personajes vinculados a dos poderosos cárteles, el Cártel de los Zetas y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuyo primer episodio fue el asesinato, la semana pasada, de Jesús Antonio Hernández Cruz, alias el “El Chucho”, en el estacionamiento de la plaza comercial Superama en Zavaleta.

La ejecución de Hernández Cruz, uno de los principales líderes del Cártel de los Zetas (y que se presume era mano derecha de José Eduardo González Barreda, alias “El Lalo”, miembro comprobado de Sangre Nueva Zeta, que fue trasladado al penal de Tepexi de Rodríguez el 13 de noviembre tras ser amenazado en una narcomanta), fue calificada en un principio por la Secretaría de Seguridad Pública -mediante su cuenta de twitter- como el resultado de una riña entre borrachos de personas posiblemente dedicadas a la construcción; sin embargo, durante una audiencia que se llevó a cabo el día de ayer por la mañana en la Casa de Justicia de Puebla, la misma autoridad reconoció que las dos personas que capturó tras ese asesinato -así como también las dos personas más que lograron huir en ese ocasión- eran miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Durante esta diligencia, que resultó en la vinculación de ambos sujetos a proceso como coautores materiales en el delito de homicidio calificado, se presentaron como pruebas el contenido de dos cartulinas con amenazas del CJNG a los Zetas y los testimonios de agentes de la Policía Estatal y Municipal, puesto que la Fiscalía General del Estado no ha logrado integrar al proceso una fuente de información original que acredite los hechos.

El portal de noticias Página Negra,especializado en la cobertura de temas de inseguridad en Puebla, reportó que los mensajes contenidos en dichas cartulinas decían lo siguiente:

“A ti comandante (…) Cachimbo, ya dejen de apoyar a esas lacras. Somos los cuatro letras CJNG y venimos de parte del señor Mencho”

“Para que ya la crean putos (…) Chalo Merino, vamos a trozar dentro del penal, putos, la  verga llegó”

El objetivo de las fuertes maniobras aplicadas ayer en Atlixco toma sentido dentro de este panorama general de conflicto entre núcleos criminales de alto impacto, pues, además de lo anterior, la Procuraduría General de la República (PGR) anunció, mediante sus redes sociales, que se iba a trasladar a un sicario del Cártel Jalisco Nueva Generación desde la Comandancia de Atlixco hasta el penal de San Miguel, en la capital de Puebla.

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