“Mis Medidas Son 2202 feminicidios”, el giro social de Miss Perú

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El pasado domingo por la noche, los espectadores de Miss Perú 2018 se llevaron una positiva sorpresa cuando -con un tono de voz firme y una mirada cargada de fuerza- la primera concursante del certamen de belleza se presentó ante el micrófono diciendo: “Mi nombre es Camila Canicova y represento al departamento de Lima. Mis medidas son dos mil docientos dos casos de feminicidios reportados en los últimos nueve años en mi país”.

Veintidós jóvenes más siguieron a Camila en este inesperado giro a lo que normalmente es considerado como un evento contraproducente para la causa de las mujeres

“Mi nombre es Melody Calderón y mis medidas son: el 81% de los agresores a niñas menores de cinco años son cercanos a la familia

“Mi nombre es Melina Machuca y represento al departamento de Cajamarca, mis medidas son: más del 80% de las mujeres de mi ciudad sufren violencia

“Mi nombre es Samantha Batallanos…”

Una tras otra, todas las contendientes a la corona de Miss Perú se presentaron y dieron cifras que, en lugar de describir sus cuerpos, describieron parte de la agresiva realidad que viven las mujeres de ese país latinoamericano que ha estado en múltiples ocasiones bajo los reflectores internacionales por sus alarmantes cifras de violencia de género y por las campañas que algunos sectores machistas han realizado para tratar de sabotear el trabajo de ONGs y colectivos feministas que combaten esa situación (como fue el caso de la ofensiva, aunque afortunadamente fracasada, “Marcha #NiUnoMenos” del año pasado).

Los crudos datos sobre violencia física, psicológica, acoso, abuso y explotación sexual expuestos por las representantes de los diversos departamentos de Perú fueron seguidos por los aplausos de la audiencia y por cientos de tweets que durante esa noche y todo el lunes comentaron con aprobación el refrescante gesto crítico de las concursantes y los organizadores del evento, cuyo presentador, Cristian Rivero, enfatizó que “No más violencia, ese el mensaje que queremos dar en este Miss Perú”, mientras que la vocera de la organización, Jessica Newton, Miss Perú 1987, declaró que su objetivo es convertir al concurso en una plataforma de empoderamiento de la mujer y terminar con el estereotipo de que las modelos son necesariamente víctimas: “muchas personas asumen que una es tonta por ser modelo. Nos toca demostrar lo contrario. Es hora que los medios dejen de señalar con el dedo a las mujeres

Al finalizar esa primera etapa de presentaciones, que dio la vuelta al mundo bajo el hashtag #MisMedidasSon, comenzó un desfile en traje de baño que se distanció de otros certámenes de belleza porque la cantante peruana Leslie Shaw interpretó su canción Siempre más fuerte mientras las pantallas del fondo presentaban titulares de diarios locales con noticias sobre violencia contra las mujeres.

En el último evento de la noche, que fue la sesión de preguntas y respuestas, varias de las concursantes expresaron su rechazo a la violencia machista. Dichas respuestas fueron un factor determinante a la hora de que los jueces eligieran a la ganadora, quien resultó ser Romina Lozano, la representante de Puerto Chalaco, una modelo y nutricionista que, cuando se le preguntó qué estrategia propondría para frenar los feminicidios, dijo “Propongo crear una base de datos con los datos de cada agresor, no solo de feminicidio y poder protegernos”.

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