Caro Quintero, líder del Cártel del Pacífico: DEA

caro quintero

Un informe publicado por la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), afirma que Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, es ahora líder del Cártel del Pacífico junto a Ismael El Mayo Zambada.

En el reporte denominado National Drug Threat Assessment señala que las cabezas de la organización —incluyendo a Caro Quintero— coordinan el transporte de drogas ilegales en Estados Unidos.

“El Cartel de Sinaloa exporta y distribuye cantidades al por mayor de metanfetamina, mariguana, cocaína y heroína en los Estados Unidos manteniendo centros de distribución en ciudades que incluyen Phoenix, Los Ángeles, Denver y Chicago. Las drogas ilícitas se contrabandean principalmente a los Estados Unidos a través de puntos de cruce ubicados a lo largo de la frontera de México con California, Arizona, Nuevo México y el oeste de Texas”, detalla el estudio.

En el organigrama del Cártel de Pacífico, colocan a Caro Quintero junto con El Mayo Zambada y los capos encarcelados Joaquín, El Chapo, Guzmán y Dámaso López, El Licenciado.

Caro Quintero es considerado uno de los narcotraficantes más famosos de México, motivo por el que fue apodado como Narco de narcos durante la década de 1980.

Fue arrestado en 1985 en Costa Rica, acusado del asesinato del Agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar y de su piloto Alfredo Avelar.

Después de pasar 28 años de prisión por varias condenas, fue liberado el 9 de agosto del 2013 por resolución del primer tribunal colegiado en materia penal del tercer circuito en Jalisco, bajo el argumento de que “no debió ser enjuiciado en el fuero federal por el asesinato del agente de la DEA”.

El 16 de enero de 2015 nuevamente fue declarado culpable del homicidio de Enrique Camarena por un tribunal federal y se emitió una nueva orden de aprehensión en su contra.

Actualmente es considerado prófugo de la justicia mexicana y el gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por su captura.

(La Razón)

Comentarios