El erudito de Wikipedia

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Vamos a quitarnos la ropa y a observarnos frente al espejo.

Miremos nuestro rostro sin retoque ni filtros.

Escuchémonos sin acceso a Internet.

 

Deja que hable el sabio que todos guardamos en alguna parte de nosotros mismos, ese que está encerrado y lejos de la ráfaga de información a la que estamos expuestos en todas las pantallas. Oye al sabio que está dentro de ti y que habita lejos, muy lejos del WIkipedia.

 

Ese sabio es muy sensible. Basta un click para que vuelva a enmudecer.

Basta un click para que dejes de ver a ese espejo donde te observas desnudo.

Basta un click para que vuelvas a ese mundo que te conduce a ser bonito, irreverente pero no tanto, diferente pero no tanto, feminista pero no tanto, animalista, vegetariano, buen ciudadano,  amante de la buena música y todólogo, sobre todo todólogo, y es en ese punto en el que llegamos a Wikipedia para dar el maldito click.

Y es así como nos convertimos en eruditos de Wikipedia por un minuto, o por una hora, o por una vida…

Vamos en busca de opiniones que generen controversia, leemos lo que escribieron los que llegaron primero, verificamos sus versiones, damos click, y juzgamos, ofendemos, peleamos y guardamos el anonimato mientras resulte conveniente; también bajamos información, nos la apropiamos y la transmitimos para farolear en las tertulias.

El que se adueña del papel, más allá de las redes sociales, se identifica fácilmente: su pronombre personal favorito es “yo”, cree que sus opiniones son las mejores y si lo contradices, siempre tendrá una frase célebre o una anécdota que demuestre que estás equivocado. Además, cuentan con un muy pichicato bagaje cultural que resulta suficiente para apantallar a los que tienen todavía uno más pobre.

Siempre sale del paso: critica al sistema junto con sus amigos socialistas pero es amable y servicial con sus cuates empresarios y no te sorprenda que se “olviden” de sus argumentos cuando éstos son contradictorios alegando que “jamás dijeron eso”, pues ellos, dicen, son fieles a su ideología fundamentada en Wikipedia.

En realidad, este personaje, con su pose y su amor por la pantalla (en el sentido más amplio de la palabra) es un ser inseguro y vacío.

Todos hemos sentido vacío en algún momento de nuestras vidas.

Todos hemos consultado Wikipedia.

Todos hemos pretendido, por presión, por miedo o por placer, saber más de lo que en realidad sabemos.

Todos somos humanos.

Todos, o casi todos, hemos sido en algún momento eruditos de Wikipedia, y vale la pena reflexionarlo para volver desnudos ante el espejo.

Vuelve a mirarte sin retoques ni filtros.

Cierra los ojos.

Guarda silencio para que el sabio te responda: ¿qué necesitas?

Sé lo que quieres ser.

Deja a un lado las comparaciones.

Acéptate.

Y aléjate de Wikipedia. La humanidad te lo agradecerá.

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