INE Y OPLES: ¿GUTIERRITOS O SICARIOS ELECTORALES? México va hacia la fractura

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Elecciones 2017: PRI celebra triunfo en Edomex con sólo 33% del computo realizado. Pan marcha en defensa del voto legitimo en Coahuila. Fotos originales Milenio

Las elecciones del pasado fin de semana son evidencia del retroceso que ha sufrido el sistema electoral mexicano. De golpe, los mexicanos han observado que la vía de las elecciones para la consolidación democrática se ha cancelado. Los resultados de la jornada electoral en el Estado de México, Coahuila, Veracruz y Nayarit, desvirtuaron la voluntad popular y muestran como la burocracia electoral está al servicio del mejor postor.

La credibilidad perdida en 2006 hace insuficiente cualquier intento de modernización. Las elecciones en México pueden generar alternancias, pero no generan democracia. Las instituciones electorales ya no dan para más.

Duele ver a los “Funcionarios Electorales” defendiendo la sistematización del proceso y la numeraria estadística. ¿Qué sentido tienen los métodos cuantitativos y fórmulas matemáticas en un contexto que derrama abuso, violencia y corrupción por todas partes? La obsesión por los números cegaba a los Nazis. Y los tecnócratas van en la misma ruta. La tecnocracia justifica su actuar condenando, con los números, a los que están en desacuerdo con ellos.

Roger Bartra aseguraba que el 2006 fue un escenario grave para el país. La solución implementada por Felipe Calderón Hinojosa fue el castigo severo a la sociedad. La intromisión del ejército fue una guerra perdida para el Estado Mexicano y, cada día, se confirma el error de la decisión. Si el Ejército Mexicano tiene algo de dignidad, los rifles tienen que dirigirse hacia otra cosa, no hacia el pueblo.

La empleomanía y corrupción son fenómenos que afectan a cualquier institución pública o privada. La gravedad del asunto radica en que, cada vez más, los órganos electorales asimilan un grado de ineficiencia sorprendente. La persistencia de la estafa se observa en cada proceso electoral. La gente que vota y participa se llena, elección tras elección, de impotencia y desengaño cuando no ve por dónde llegue el cambio verdadero. Los electores auténticos ya no pueden soportar un sistema político que, más allá de los problemas normales en una democracia, en realidad excluye, degrada, mata. El engaño ha sido colectivo. El sistema electoral mexicano ha pasado al absurdo.

No se puede confiar en las instituciones electorales; no, cuando se vive un control autoritario por parte de los gobiernos Federal y Estatal. No existe independencia ni autonomía ni civismo en ellas, lo que tenemos es un control total por parte de las oligarquías partidistas y económicas. Las instituciones no quieren escuchar al pueblo, esas siguen estando secuestradas por el poder económico. No hay Democracia, mucho menos libertad.

Resulta extraño observar al Partido Acción Nacional manifestándose en Coahuila mientras en Veracruz, Miguel Ángel Yunes, tomó el control de las elecciones un una forma tiránica. En Veracruz y Puebla, los decentes panistas, permiten que se cometan todo tipo de abusos contra la oposición. Lo extraordinario es la participación de Rafael Moreno Valle en la marcha “ciudadana” del estado norteño. En Puebla, la suripanta legislatura local, aprobó un proyecto suyo para disparar, encarcelar y asesinar a los ciudadanos que osan salir a la calle para expresar las diferencias con la pandilla encargada de privatizar hasta el aire.

Puebla es uno de los estados con mayor número de presos políticos. ¿Cuándo vienen Anaya y Zavala para defender la ciudadanía de Puebla?

La marcha de Acción Nacional en Coahuila es semejante a la participación de los diputados panistas con el grupo colaborativo de la sexoservidora Montana. El hecho nos permite entender que la doble moral panista se hace inconmensurable. La Alianza Cívica Patriótica que propone la fusión del Yunque, Grupo Atlacomulco y Tecnocracia, evidencia que el PAN sólo quiere mantenerse en el núcleo del poder oligárquico, al linaje económico.¿

¿Cuál es la intención del PAN? Borrar la esencia de México para venderlo y contaminarlo, para privatizar cuanta cosa sea necesaria. Privatizan el agua, el alumbrado público, el servicio de limpia ¿Cuándo se van a detener?  Los panistas han humillado a México más que Santa Anna. Chantajean al PRI porque quieren mantenerse en el negocio de las privatizaciones, concesiones y externalizaciones. Durante su gobierno, el PAN dejó al país en ruinas y se lo entrego al PRI. Ninguno merece otra oportunidad. Las políticas de ambos no crean empleo, reparten miseria.

La estrategia para imponer el resultado del Estado de México columbra cómo serán las elecciones de 2018. A las instituciones electorales no les interesó la forma negativa, sucia, corrupta y antidemocrática, están al servicio del capital y los poderes fácticos. La globalización, y sus efectos, constituyen uno de los más graves acertijos para las ciencias. La tecnocracia, como cualquier otro fundamentalismo, ha renunciado a la razón y deja al hado bondadoso -complejo y superior- el buen curso de las cosas. Frente al caos, la inteligencia emocional es la característica de los líderes. ¿Cuándo murió el gobierno de la razón y comenzó el gobierno de Mammon?

Y, sin embargo, la venganza de la masa está ahí. La maldad cotidiana, criminalidad, violencia, inseguridad, los indicadores patológicos que transforman a la sociedad en complejidades de perversión son incontenibles. Afectan a todos en la forma democrática que no tienen las elecciones. No habrá una revolución dirigida por Morena, o por los intelectuales y guerrilleros que tanto aterrorizan a la derecha vulgar e inmadura. La revolución se está fraguando desde los grupos subalternos incluso delincuenciales que cada vez más retan y vencen al sistema político, social y económico. Frente a este escenario no hay institución de control que sirva. La delincuencia organizada ha reclutado a miles de personas, controla regiones enteras, y falta poco para que ellos sean el gobierno de facto. No es un grupo, no es una ideología, es un dispositivo que siempre se activará cuando la injusticia se vuelve insoportable.

La derecha alternativa que ahora llega al poder, gana legitimidad porque ha comprendido la necesidad de ralentizar la globalización en beneficio no sólo de sus países sino incluso de la humanidad. Los grupos neoliberales se han convertido en los mejores aliados de los problemas y plagas mundiales: consumismo, terrorismo, migración, corrupción, tráfico, desempleo y guerras. El caso francés, norteamericano e inglés, han sido encasillados en la categoría simplista de populismo reaccionario; pero, en realidad, presentan situaciones de mayor complejidad.

¿Populistas Trump, Le Pen y May? ¡No! Populismo, y del grave, es el que vendrá si el sistema político no atienden seriamente las demandas de la sociedad. El PRIANRD no es la derecha alternativa de México.

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