Antes que los nazis, hubo gases letales para mexicanos en EEUU

Foto: emeequis

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Por: Dany Urbina y Marina Jaramillo

En 1916 el temor a una epidemia de tifus asolaba en Estados Unidos. La inmigración de mexicanos hacia la potencia mundial era ya una práctica normal, pero la xenofobia también había asentado sus reales en esa nación, paradójicamente fundada por la diáspora.

El 5 de marzo de 1916, en la cárcel de El Paso, Texas, 25 inmigrantes mexicanos fueron quemados vivos. Se informó entonces que el siniestro había sido un accidente. Sin embargo, hasta ahora persiste la sospecha de que los migrantes fueron sacrificados sin dolo, en un intento de purificarlos de tifus.

El historiador mexicano-estadounidense David Dorado Romo en su libro “Ringside to a Revolution, an underground cultural history of El Paso and Juárez” (2005), reveló que aquellas prácticas en la frontera mexicana fueron posiblemente la fuente directa de inspiración para la creación de las cámaras de gas en los campos de exterminio nazis.

Los visitantes mexicanos eran inspeccionados, desinfectados e interrogados en los pasos fronterizos. A quienes consideraban como posibles portadores de enfermedades les rapaban la cabeza. Para desinfectarlos, los desnudaban y bañaban con varios fumigantes tóxicos, como la gasolina, el queroseno, ácido sulfúrico, el DDT y, después de 1929, con el Zyklon-B (ácido cianhídrico, mismo gas utilizado en los campos de exterminio del Holocausto)

Los mexicanos eran sometidos a ‘screening’ para detectar homosexualidad, bajo coeficiente intelectual y deformidades físicas como dedos en palillo de tambor. Asimismo, los mexicanos eran sometidos a diversas pruebas de inteligencia, como  montar rompecabezas y operaciones matemáticas, para asegurarse que no se trataba de subnormales.

En 1920, en esta misma frontera, comenzó a usarse el Zyklon B como desinfectante para eliminar pulgas, piojos y garrapatas, mismo que se utilizaron en Europa, donde cerca de 6 millones de judíos fueron asesinados con el Zyklon B en los campos de exterminio.

En su obra, Dorado Romo cita a Adolf Hitler, revelando que el pensamiento nazi fue inspirado en la política de control ejercida por las autoridades norteamericanas en la frontera con México. 

En comparación con la vieja Europa, que ha perdido una cantidad infinita de su mejor sangre a través de la guerra y la emigración, la nación [Estados Unidos] aparece como un pueblo joven y de raza selecta. La propia nación, motivado por las teorías de sus propios investigadores raciales, establece unos criterios específicos y selectivos para la inmigración […] Que un inmigrante pueda pisar suelo estadounidense depende de los requisitos raciales específicos, así como de un cierto nivel de salud…

 

 

 

Actualmente el muro fronterizo que Estados Unidos ha construido a lo largo de su frontera con México tiene la marca de ser uno de los más letales hasta la fecha.

Esta historia fue originalmente publicada en emeequis

 

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