“Barbie: The Plastic Religion” no se exhibirá

poolymarianela

 

 

La exposición “Barbie: The Plastic Religion” fue cancelada de manera definitiva pues los artistas creadores de la misma recibieron toda clase de críticas, así como muestras de desaprobación, y lo más grave amenazas.

Por esto Pool y Marianela, los autores han publicado en su página de Facebook este comunicado que se reproduce a continuación:

 

Con profundo pesar y con una inmensa impotencia que nos envuelve, queremos comunicar que hemos decidido retirar de la exposición las 33 piezas (esculturas hechas con muñecas Barbie) que forman parte de la muestra “Barbie: The Plastic Religion”.

Hemos tomado esta medida ya que creemos que el sentido de la obra ha sido malinterpretado y, sobre todo, distorsionado. Desde nuestra visión y calidad de artistas, nunca quisimos herir sensibilidades de las personas de fe, independientemente de la religión que profesen.

A partir de este comunicado, nos gustaría explicar, al fin y sin intermediarios, el propósito de la muestra pues, en nuestro caso, las movidas de prensa, las ediciones audiovisuales de las opiniones que hemos volcado a los medios y las palabras maliciosas de ciertos comunicadores, han alterado y confundido el mensaje.

El objetivo de la obra y el por qué hemos utilizado las muñecas Barbie:

Como primer punto, queremos contextualizar a la obra. La misma fue concebida en este país tan particular que es Argentina. Los que vivimos aquí sabemos y experimentamos el crisol de razas y religiones que conviven en armonía. Como personas y artistas que somos, nos guiamos por el concepto de alteridad, en donde reconocemos las diferencias con un otro y las respetamos, buscando una común-unión con ellos.

Otro de los ítems a aclarar es la decisión de que las muñecas Barbie sean las figuras de las representaciones. Sentimos que esto, tal vez, sea lo que haya ofendido a ciertas personas. Sin embargo, nuestro justificativo tiene un sentido. Sabemos, porque hemos estudiado y analizado la historia artística-religiosa, que las figuras cristianas siempre se han ajustado al modelo de belleza correspondiente a cada era. Por ejemplo, en la época de mujeres robustas se las ha representado de dicha forma, en épocas de estilización conllevaron ese modo particular. En el presente, la muñeca Barbie representa el canon de belleza de la mujer. Podemos estar de acuerdo o no con ello (de hecho, nosotros no lo estamos), pero lo que no podemos hacer es dejar de reconocer esta situación que viven muchas mujeres argentinas y latinoamericanas, que intentan alcanzar un estereotipo de la “fémina perfecta”, exigido por la sociedad en la que vivimos. En el lugar en que residimos, la discriminación a la mujer, y en muchos casos al hombre, no es racial o étnica, sino desde la estética y las imposiciones de belleza.

La inclusión de las religiones en la obra:

Este mensaje se construyó desde el respeto y de la unión de las diferencias, pues participamos fervientemente contra el racismo y el odio.

Las primeras piezas que hemos creado fueron aquellas representaciones de nuestra religión. Ambos somos Católicos Apostólicos Romanos y, también, reverenciamos a santos paganos, llamados coloquialmente populares, por los cuales sentimos devoción. Debido a que contamos felizmente con una gran cantidad de amigos que poseen diferentes creencias y credos, muchos han quedado maravillados con lo que pudieron ver de la obra y solicitaron que incluyéramos a figuras de su religión dentro de la muestra.

En este sentido, tenemos amistades que han encontrado en el Hinduismo la religión que los identifica. Ese fue el motivo por el que hemos incluido a Kali, pues quedamos maravillados y absortos con las explicaciones, sentimientos y palabras de estos compañeros, que nos visitan en nuestro hogar y nos introducen desde la fe en la creencia hinduista. También, recibimos el pedido de amigos budistas, yorubas (religión de la cual solamente hemos recibido elogios), judíos y musulmanes (estos últimos fueron los que nos enseñaron sobre su religión y nos explicaron que la mejor manera de homenajearlos era no representar a los profetas de Islam). Con esto, queremos dejar en claro que para nuestra exhibición la decisión de incluir a diversas religiones fue analizada y extremadamente estudiada. Lo hicimos a conciencia y de buena fe.

Además de hablar con nuestros amigos, hemos recorrido el “Barrio de Once” (epicentro multicultural argentino, ubicado en La Capital Federal del país) y diferentes “santerías” de la ciudad de Rosario (lugar en el que residimos), donde pudimos observar que se venden representaciones religiosas de todas las religiones y se comercializan las mismas figuras que nosotros hemos confeccionado para la obra. No obstante, en dichos sitios jamás encontramos siluetas de la religión musulmana. Esto nos reafirma que los profetas musulmanes no deben ser representados, ya que no se comercializan como figuras religiosas. Ello nos parece la forma más adecuada de seguir incluyendo, pero al mismo tiempo, de respetar las decisiones de no producción de figuras religiosas del pueblo musulmán. Asimismo, tampoco hemos visto figuras de comercialización de Dios, en sus diferentes formas, y también lo hemos respetado al no incluirlo en la muestra.

Es así que los pueblos cristianos, hindúes, budistas, yorubas y paganos, representan sus deidades en figuras y pueden comprarse en tiendas de nuestro país. Hay de diferentes tipos. En este sentido, se encuentran las hermosas y lujosamente elaboradas, que alcanzan un alto precio económico. Sin embargo, las de menor costo son realizadas en yeso, con una reproducción poco fiel y con imperfecciones en su pintura, pensadas para una producción en serie que, a nuestro entender, termina pareciendo irrespetuosa y, en ocasiones, estéticamente inexacta.

Por el contrario, nosotros hemos realizado cada figura con un alto nivel de detalle y considerada confección, buscando llevar la pieza a un grado de perfección máxima desde nuestro alcance, porque así lo exige y define nuestro compromiso como artistas. Creemos, que pueden reconocer en estas palabras, que si hubiésemos querido herir o provocar, los recursos que habríamos utilizado hubieran sido otros: agresivos, inadecuados, perturbadores, diferentes en suma, con el fin de llamar la atención desde otro lugar. Pero no es la intención que guía nuestro trabajo. No es la creencia que mantenemos. No son los sentimientos que poseemos. Todo está pensado para que cada figura represente, con fidelidad, a su original. Queríamos dejar en claro ello.

Sentimientos:

Sinceramente, no entendemos por qué se nos ataca desde una posición de odio y falta de comprensión. Es realmente doloroso que muchos se expresen, desde la malinterpretación y la malicia, sobre nuestra obra que fue concebida de una forma pura y benevolente. La Santa Sede Católica se incluye dentro de aquellos que no terminan de vislumbrar el proyecto completo, que se quedan con la parte de una idea y que no intentan percibir lo que hay más allá de la novedad de lo diferente que hay en nuestra obra. Nos preguntamos ¿acaso el mundo ya no está bastante perturbado, lleno de odio, como para seguir generando más debate sobre las diferencias religiosas, las creencias culturales y sus representaciones? Acaso… ¿no es a partir de las diferencias que podemos encontrarnos?

Es dificultoso pedir disculpas cuando nuestro objetivo nunca fue herir, sino todo lo contrario, buscamos construir un mensaje de unión y amor de/para las religiones, enmarcado en el contexto social-cultural existente. Sin embargo, al haber recibido mensajes de molestia y dolor sobre la obra, con palabras sentidas y desde buenos términos, sabemos que es necesario solicitar que nos perdonen y explicar el sentido de nuestro trabajo y nuestras sensibilidades como artistas. Hacemos extensivo este pedido de disculpas a todos aquellos que se vieron heridos en su fe y que, sin embargo, se han mantenido en silencio, respetándonos.

No obstante, sentimos un profundo dolor y desasosiego ante las agresiones que se nos han realizado y las amenazas que nos han proferido. A fuerza de ello, decidimos que las piezas no sean exhibidas logrando, así, con el cometido de aquellas personas que nunca se detuvieron a escucharnos ni a analizar, ni siquiera intentar pensar, sobre nuestra pasión como artistas, nuestra devoción y respeto hacia las religiones y el arte que hacemos. Esta decisión, difícil para nosotros, es para no acrecentar el odio, ni dar herramientas a aquellos que quieren destruir.

Es triste y frustrante para nosotros, que sentimos a la expresión artística como una definición de vida, tener que reprimir aquello que nos motiva. Esto no es la primera vez que pasa. Ya hay precedentes en el arte argentino de destrozos y agresión en muestras polémicas o no entendidas por parte de la sociedad. No arriesgaremos ni permitiremos que algo que hemos creado con tanto amor, trabajo, vocación y esfuerzo corra el peligro de ser destruido.

Sabemos que muchos se podrán felices. Pero, también sabemos que existirán esos otros, que como nosotros, sienten al arte desde lo más profundo de sí y que se verán decepcionados, ya que han apoyado y elogiado nuestro trabajo. A ellos les pedimos que por favor sepan comprender el porqué de esta decisión y les extendemos nuestras disculpas. Además, consideramos que tenemos que pedir perdón a la Galería POPA, quienes se ven perjudicados con esta medida.

Queremos agregar que hemos tomado esta decisión porque creemos profundamente en la responsabilidad del artista. Una persona que se dedica al arte, como lo hacemos nosotros, debe ser coherente con el mensaje que se busca hacer llegar a todos. Continuar con esto sería seguir pegados a un sentimiento de odio que nos hace mal y que nos sentimos incapaces de generar. Priorizamos el amor, antes que nuestra vocación. Porque toda vocación debe estar basada en el amor, sentimiento que nos guía y nos determina. Nos es imposible realizar obras donde se afecte a las religiones y sus creencias. No nos lo permite nuestra ideología.

“Barbi: The Plastic Religion” iba a formar parte de la muestra general titulada “Santos y Pecadores”. Por todo lo que hemos pasado, por la magnificación que se le ha dado a esta noticia, por las malinterpretaciones de diversos tipos sobre el sentido de la obra y por sobre quienes creen que somos nosotros como artistas, por la incoherencia de muchos “opinólogos-comunicadores”, por las agresiones infundadas y las amenazas cobardes, por la falta de comprensión y de escucha de aquellos a quienes profesamos devoción religiosa, por la falta de compromiso y respeto hacia las diferencias, ha quedado en evidencia que vivimos sumergidos en un mundo tan lleno de odio que no puede reconocerse, todavía, el amor.

Sentimos un profundo dolor. Sentimos que no nos han respetado. Sentimos tanto…

Sentimos que, una vez más, quien sangra…es el arte.

 

Pool & Marianela

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